Por un rato han abandonado la pantalla de la compu y se han encontrado en un bar. Dejan sobre la mesa sus celulares raros, netbooks, iPhone y iPad, y se aprestan a hablar de su "valle" particular, el emprendimiento Tucumán Valley. El nombre surge de Silicon Valley (Valle de silicio), en San Francisco, EEUU, el megaparque industrial que concentra la tecnología informática. Por esa pasión, bien podrían ser parte de la llamada "Generación Y", que concentra al 25 % de la población mundial, y cuyas edades oscilan entre los 18 y los 25 años. Lo que los aparta de ese grupo es el rango etario: algunos de los integrantes del "valley" tucumano superan los 40, lo que implica que son "migrantes digitales".
En una ronda con LA GACETA, apuntan que en Argentina ya se han armado Valleys en Palermo, Salta, Río Negro, Neuquén y La Plata. "Yo tiré en un Twitter por qué no hacer Tucumán Valley. En la primera reunión, hace cinco meses, nos fijamos como misión aportar valor a la comunidad tecnológica a costo 0", informa Romina Soria, diseñadora web. "Es un grupo sin fines de lucro, con dos facetas: una social, juntarnos los primeros miércoles de cada mes a tomar algo y a hablar de tecnología, y compartir experiencias desde el trabajo de cada día. La otra es canalizar toda esa experiencia y conocimiento en la comunidad, ya sean estudiantes o ututos de la tecnología. Eso lo hacemos el tercer miércoles de cada mes dando charlas en la Universidad Tecnológica o en la Fundación del Tucumán", explica Juan María Martínez Arce, que hace desarrollo de software, y confiesa que él compró el dominio para el grupo, "a modo de salto de fe. Ya armamos un pequeño blog, una página en Facebook, en Twitter."
El eje "marketinero" lo pone Esteban Mulki, especialista en desarrollo y consultoría web. Alejandro Grosse tiene una pequeña agencia de marketing que usa internet como plataforma. Alejandro Lizardo Céliz coincide con Claudio Ceballos Paz, quien resalta el mayor valor del grupo, "la unión, que da por resultado lo que se llama networking del conocimiento que complementa mis funciones, alejado de todo fin especulativo".
En tanto Alejandro Di Battista destaca que se comparten intereses en un ambiente para nada competitivo. "Queremos afianzar el grupo y generar un espacio de servicio a través de las charlas de capacitación para todo interesado", propone.